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Hepatitis B Los síntomas en los niños


Hepatitis B Los síntomas en los niños


La hepatitis B es una infección viral inflamatoria del hígado. Los niños pueden contraer el virus de sus madres durante el parto, o mediante el contacto cercano con personas infectadas en sus hogares. Dado que el virus puede vivir fuera del cuerpo humano durante siete días o más, la transmisión también puede ocurrir a través del contacto con objetos domésticos usados ​​por una persona infectada. La mayoría de los niños menores de 5 son asintomáticos, pero entre el 30 y el 50 por ciento de los 5 años y más se desarrollan los síntomas iniciales, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Fatiga y el letargo Los síntomas

Un bebé o un niño infectado con hepatitis B pueden sufrir de una sensación general de malestar, funcionarios estatales de salud en KidsHealth, un sitio web de educación sanitaria Fundación Nemours. Un padre puede notar que un bebé parece inusualmente cansado o desganado. Los niños mayores pueden parecer letárgicos y quienes tienen edad suficiente para hablar pueden quejarse de sentirse cansado o débil físicamente. Algunos pueden quejarse de dolor en las articulaciones o los músculos.

Náuseas y Vómitos Los síntomas

En los pocos niños menores de 5 años que sí experimentan síntomas, vómitos, náuseas y pérdida de apetito puede ocurrir. Los padres pueden notar que un bebé o un niño de estómago parece hinchado. Al igual que con todos los demás síntomas, la incidencia de estos problemas relacionados con el estómago es mayor en los niños de más de 5 años, y los adolescentes pueden experimentar síntomas con más frecuencia que los niños más pequeños, tenga en cuenta los profesionales médicos en el Hospital de Niños de Filadelfia.

Síntomas oculares y cutáneos

La ictericia puede ocurrir en las personas infectadas con el virus de la hepatitis B. Con la ictericia, la piel o la parte blanca de los ojos se vuelven amarillos. Esa es una señal de problemas con el hígado o los conductos biliares y los padres deben buscar atención médica para un niño con ictericia. La piel de algunos niños infectados puede moretones con facilidad y puede tardar más tiempo para que el sangrado se detenga.

Cuando el cuerpo no puede derrotar a los virus de la hepatitis B, la infección puede llegar a ser crónica. Los niños y los bebés están particularmente en riesgo de desarrollar hepatitis B crónica, según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales. Si la hepatitis crónica no se trata, el niño puede desarrollar cirrosis y cáncer de hígado o el hígado. Uno de los síntomas de la cirrosis que pueden aparecer en la piel es un patrón de venas parecen a las arañas: profesionales médicos se refieren a ellos como angiomas araña.